Usamos El Poder de Tres Veces Tres para asegurar la eficacia de los hechizos y rituales. Cuando invocamos la fuerza de tres veces tres, el ritual queda formalmente cerrado, de modo que sus resultados no lleguen a perjudicar la vida de nadie, incluida la nuestra. Cuando la magia es perjudicial, no se realiza o se realiza de un modo que la bruja pague por los daños que pueda causar.
El resultado obtenido a través del poder de tres veces tres está garantizado y es incontestable. Puede invocarlo de la manera que mejor le parezca, siempre que use palabras que pongan en movimiento su propia fe. Cuando se utiliza este poder para hacer el mal, ese mal volverá, con su valor triplicado, hacia quien lo usó.
En el momento de practicar la magia hay que ser sabio; muchas veces una receta mágica bien intencionada puede ser utilizada equivocadamente, causando un mal, debido al poder incontrolable de nuestra mente. Es como si fuera un cuchillo de cocina si tenemos cuidado, será muy útil para cortar alimentos. Pero si no tenemos cuidado, nos podremos lastimar con él.
El siguiente ritual es un ejemplo que contiene las principales estructuras de la invocación del poder de tres veces tres. Cuando acabamos cualquier hechizo o ritual, la concentración de pensamientos dirigidos a nuestro objetivo todavía se mantiene. Envuelve esa concentración con un lazo de energía blanco, haciendo tres nudos firmes. En el momento en que estés haciendo los nudos, repite con mucha fe y concentración el encantamiento;
Por los poderes de tres veces tres,
toda voluntad se convierte en acción.
Siempre por el bien de todos,
estas energías se concretarán.
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